Networking

Hace algunos años en la universidad un profesor destacaba la importancia de las relaciones personales en la vida cotidiana y en el ámbito laboral; nos dijo: “Yo no tengo mucho capital, mi inversión está en el capital humano.” Tiempo después la hija de este profesor conseguiría un gran empleo gracias a las relaciones de su padre. Esto que hizo el profesor sólo es un ejemplo de los alcances del networking.

El networking no es algo nuevo, ha existido a lo largo de la historia de la humanidad, el ser humano es un ser social por naturaleza. Desde que somos pequeños nos relacionamos con los demás, en la escuela, en el vecindario, en la universidad, en todos sitios.

Este anglicismo, networking, no significa otra cosa que trabajar tu red de contactos. Si esta práctica se realiza de una manera adecuada, nuestra empresa o trabajo realizado tendrá una mayor notoriedad lo que, eventualmente, generará crecimiento en nuestro negocio o crecimiento profesional. Es necesario que las personas sepan que existimos, nosotros o los nuestros, como el ejemplo del profesor que mencioné al principio de este texto.

Las personas y empresas deben venderse, no olvidemos que somos un producto y para que un producto sea adquirido, primero debe saberse de su existencia. En primera instancia debemos darnos a conocer en nuestros círculos cercanos, muchas veces nuestras familias o amigos no saben a que nos dedicamos, después hacerlo con personas de nuestro entorno profesional o futuros clientes que pudieran concebir alguna alianza estratégica o crear una oportunidad de negocio. Posteriormente debemos generar confianza en las personas para que nos compren o nos recomienden; no hay nada mejor que se hable bien de nosotros, es la mejor publicidad y no nos cuesta, aunque previamente se realizó un trabajo de networking.

En entregas posteriores mencionaremos los alcances del networking así como acciones concretas de éste.

Por José Luis Hernández

SOLÉ & HERNÁNDEZ Consultors de Comunicació