¿Cómo nace y cómo muere una noticia?

¿Cómo nace?

La noticia es la esencia del periodismo, su materia prima.

Las agencias de prensa transmiten noticias. La materia prima de estas agencias suelen formar una cadena de noticias que a veces constituyen una sola. – Por ejemplo: ” Arrestado Gadafi en su pueblo”. A este primer flash, seguirán nuevos despachos: “Gadafi muerto de un tiro en la sien por su propio pueblo”. Conforme van llegando flashes se irá construyendo la noticia principal.

Pero también, muchas noticias llegan al público sin una paternidad, sin que se conozca su fuente, y son difundidas (por casualidad o voluntariamente) sin que el periodista sepa si está redistribuyendo un mensaje. Y de parte de quién.

Toda noticia debe ser verificada. Merece atención el fenómeno de la deformación de una información en el punto y momento mismo en que la noticia nace. Cuando se elabora una información debemos pensar en las consecuencias y repercusiones que pueda tener.

Construir una noticia con una información ya preparada (y si están preparadas quiere decir que están preparadas por otros) es una actitud peligrosa pero cada vez más frecuente en los medios impresos y mucho más escandaloso en los digitales.

Hay que recordar: Los medios de comunicación actúan como sistema de transmisión de mensajes y símbolos para el ciudadano medio. Además de informar y entretener, los medios forman e inculcan a los individuos los valores, creencias y códigos de comportamiento que les harán integrarse en las estructuras institucionales de la sociedad.

¿Cómo muere?

Hay noticias Guadiana: después de haber provocado interés, estupor, pánico o difamación, desaparecen del escaparate informativo. A veces, esas noticias reaparecen de forma cíclica, de ahí el efecto Guadiana. Otras noticias nacen, permanecen unos días y se quedan en suspenso, no sabemos el final de la historia.

“El periodismo es la única forma narrativa en la que es posible omitir el final. Una historia no termina cuando quien está escuchando no insiste para saber cómo va a terminar” (Jim Hoagland, columnista americano).

La muerte de una noticia debería producirse cuando se ha recorrido el camino de la información desde el principio hasta el final. Ahora bien, la muerte prematura de algunas informaciones cuentan con el beneplácito de un público adoctrinado en el concepto de la noticia efímera de la televisión.

Nota: La sed de noticias del lector, oyente o tele-espectador propician la muerte de muchas informaciones prematuramente. ¿Qué ocurre si las fuentes, aparte de no ser verificadas, sea porque no hay tiempo o sea porque no es posible, son también parciales? Puede suceder que para satisfacer la demanda de información se inventen noticias: al final de la “Guerra Fría” se supo que gran parte de las informaciones que se daban por verdaderas eran meras hipótesis, puras estratagemas. El exceso de información produce el efecto contrario, la desinformación. La información cuesta tiempo y esfuerzo.

De Francesc Hernández
Socio Fundador de SOLÉ & HERNÁNDEZ